No toda emergencia sangra. Un accidente, una mala noticia o una crisis personal dejan también heridas psicológicas, y muchas veces quien primero está delante no es un psicólogo: es un voluntario, un compañero de trabajo o un técnico de emergencias. Saber dar primeros auxilios psicológicos —y reconocer señales de riesgo de suicidio— es una competencia que se aprende y que puede evitar que una crisis vaya a peor.
Qué son los primeros auxilios psicológicos
La Organización Mundial de la Salud resume los PAP en tres verbos: mirar, escuchar y conectar.
Observar con seguridad: quién necesita ayuda, quién está en riesgo, qué necesidades básicas hay (seguridad, abrigo, información).
Acercarse, presentarse, escuchar sin presionar ni juzgar, ayudar a la persona a calmarse. Estar, más que hablar.
Ayudar a cubrir necesidades, dar información fiable y poner en contacto con seres queridos y con recursos de apoyo.
Marco de referencia: guía de Primeros Auxilios Psicológicos de la OMS (con War Trauma Foundation y World Vision).
Detectar señales de conducta suicida
Uno de los momentos más delicados es percibir que alguien puede estar pensando en quitarse la vida. Conviene conocer algunas señales de alarma: expresiones de desesperanza o de ser una carga, aislamiento brusco, regalar pertenencias, cambios marcados de conducta o consumo, o hablar de «desaparecer». No todas aparecen siempre, y ninguna por sí sola es concluyente, pero merecen atención.
Qué hacer (y qué no)
- Escuchar sin juzgar y tomar en serio lo que dice.
- Preguntar de forma directa y tranquila.
- Acompañar y no dejar sola a la persona en crisis.
- Conectar con recursos profesionales.
- Minimizar («no será para tanto») ni dar lecciones.
- Prometer secretismo absoluto si hay riesgo vital.
- Dejar sola a la persona ni retarla.
- Improvisar como si fueras su terapeuta.
A quién derivar: recursos de ayuda
Ante riesgo de suicidio, hay que conectar siempre con ayuda profesional:
- 024 — Línea de Atención a la Conducta Suicida del Ministerio de Sanidad. Gratuita, confidencial y disponible 24 horas.
- 112 — Emergencias, si hay riesgo inmediato para la vida.
- Servicios de salud mental y el médico de referencia para el seguimiento.
Por qué esto importa en emergencias y en la empresa
Los equipos de Protección Civil y emergencias intervienen a menudo en situaciones de alto impacto emocional, tanto para las víctimas como para ellos mismos. Y en el entorno laboral, el bienestar psicológico y la detección temprana forman parte de una cultura de cuidado. Formar a estas personas en PAP y en detección de conducta suicida las prepara para acompañar mejor… y para cuidarse.
Impartido por profesionales de la psicología de emergencias, para agrupaciones de Protección Civil y equipos de intervención.
Este es un tema sensible. Si tú o alguien de tu entorno estáis pasando por un momento difícil, no estáis solos: podéis llamar al 024 (atención a la conducta suicida, 24 h) o al 112 en caso de emergencia.